Quise escapar, en otra dirección,
Otra ciudad amor, otras miradas.
Y me basto, para olvidar tu voz,
Otra mentira amor, en otra cama.
Es verdad que tu adiós, ya no puede lastimarme,
Es mentira que el odio lograra liquidarme.
No volverás (no volverás)
A derramar mi llanto sobre tu calle,
Y el corazón (el corazón)
Que destruiste me ha enseñado a olvidarte,
Para quedarme amor,
Para quedarme amor,
Ya es tarde,
Ya es tarde...
sábado, 3 de octubre de 2009
Tuve-Edgar Oceransky
Tuve una vez amor de la mano de aquel
Que se marcho sin hablar
A buscar esa paz que más tarde encontré.
Tuve una madre que
Lloro en la obscuridad
Por enseñarme que atarse
De manos y pies también es libertad
Tuve una guitarra que robaron y un altar,
Tuve un buen amigo que pienso recuperar,
Tuve una libreta con mil cosas que contar,
Tuve una vez la ilusión de volar y cuando,
Pude hacerlo llore.
Tuve un primo de diez
Un disco de hombres G
Y una familia en el mar
Que te puede contar donde esta mi niñez.
Tuve un hermano que
Un día quise salvar
Y me lance sin dudar
Hasta el fondo del mar y él me salvo después
Tuve una guitarra que robaron y un altar,
Tuve un buen amigo que pienso recuperar,
Tuve una libreta con mil cosas que contar,
Tuve una vez la ilusión de volar y cuando,
Pude hacerlo llore.
Tuve a los 16
Una pandilla que
Entre cerveza y billar
Me escuchaban cantar y así es como empecé.
Tuve una vez la ilusión de volar
Y si lloro hoy saben por que...
Que se marcho sin hablar
A buscar esa paz que más tarde encontré.
Tuve una madre que
Lloro en la obscuridad
Por enseñarme que atarse
De manos y pies también es libertad
Tuve una guitarra que robaron y un altar,
Tuve un buen amigo que pienso recuperar,
Tuve una libreta con mil cosas que contar,
Tuve una vez la ilusión de volar y cuando,
Pude hacerlo llore.
Tuve un primo de diez
Un disco de hombres G
Y una familia en el mar
Que te puede contar donde esta mi niñez.
Tuve un hermano que
Un día quise salvar
Y me lance sin dudar
Hasta el fondo del mar y él me salvo después
Tuve una guitarra que robaron y un altar,
Tuve un buen amigo que pienso recuperar,
Tuve una libreta con mil cosas que contar,
Tuve una vez la ilusión de volar y cuando,
Pude hacerlo llore.
Tuve a los 16
Una pandilla que
Entre cerveza y billar
Me escuchaban cantar y así es como empecé.
Tuve una vez la ilusión de volar
Y si lloro hoy saben por que...
El blues del perdedor - Raúl Ornelas
Se olvidó de su guitarra,
y guardó aquella canción,
que una noche desvelada,
le dictó su corazón.
Por tener una vida segura,
renunció a su vocación,
y detrás de una corbata oscura,
se le va, la inspiración.
Cuando muere la semana
y la luna suple al sol,
la bohemia le reclama,
la canción que no escribió.
Es tan fácil volver al pasado
y aferrarse a una ilusión,
lamentarse de un amor frustrado
y de lo, que no sucedió.
Y se oye su voz con tanto dolor,
cantando aquel blues del perdedor,
que dice que no, no hay nada peor,
que no hacerle caso al corazón.
Es tan cruda la verdad,
cuando deja de cantar,
cuando el lunes,
hay que ir a trabajar.
Cuando el corazón nos habla,
hay que darle la razón,
porque la razón engaña,
pero nunca el corazón.
Por tener una vida segura,
renunció a su vocación,
y detrás de una corbata oscura,
se le va, la inspiración.
Y se oye su voz con tanto dolor,
cantando aquel blues del perdedor,
que dice que no, no hay nada peor,
que no hacerle caso al corazón.
Y se oye su voz con tanto dolor,
cantando aquel blues del perdedor,
que dice que no, no hay nada peor,
que no hacerle caso al corazón.
Es tan cruda la verdad,
cuando deja de cantar,
cuando el lunes,
hay que ir a trabajar,
hay que ir a trabajar,
hay que ir a trabajar...
y guardó aquella canción,
que una noche desvelada,
le dictó su corazón.
Por tener una vida segura,
renunció a su vocación,
y detrás de una corbata oscura,
se le va, la inspiración.
Cuando muere la semana
y la luna suple al sol,
la bohemia le reclama,
la canción que no escribió.
Es tan fácil volver al pasado
y aferrarse a una ilusión,
lamentarse de un amor frustrado
y de lo, que no sucedió.
Y se oye su voz con tanto dolor,
cantando aquel blues del perdedor,
que dice que no, no hay nada peor,
que no hacerle caso al corazón.
Es tan cruda la verdad,
cuando deja de cantar,
cuando el lunes,
hay que ir a trabajar.
Cuando el corazón nos habla,
hay que darle la razón,
porque la razón engaña,
pero nunca el corazón.
Por tener una vida segura,
renunció a su vocación,
y detrás de una corbata oscura,
se le va, la inspiración.
Y se oye su voz con tanto dolor,
cantando aquel blues del perdedor,
que dice que no, no hay nada peor,
que no hacerle caso al corazón.
Y se oye su voz con tanto dolor,
cantando aquel blues del perdedor,
que dice que no, no hay nada peor,
que no hacerle caso al corazón.
Es tan cruda la verdad,
cuando deja de cantar,
cuando el lunes,
hay que ir a trabajar,
hay que ir a trabajar,
hay que ir a trabajar...
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